Las autoridades veterinarias de Castilla y León han confirmado un nuevo foco de enfermedad de Newcastle en Nava de Arévalo (Ávila), lo que sitúa en 28 el número total de focos notificados en la comunidad autónoma. La Junta mantiene las medidas de control frente a la enfermedad y extenderá la vacunación obligatoria a todas las explotaciones avícolas de producción y reproducción de la región a partir del 1 de septiembre.
Medidas de control reforzadas
Tras la confirmación del foco, se han activado las medidas previstas en la normativa europea, que incluyen la inmovilización inmediata de la explotación afectada, la realización de encuestas epidemiológicas y el vaciado sanitario de las granjas confirmadas, junto con la destrucción controlada de materiales que pudieran actuar como vehículos de transmisión del virus.
Además, se ha establecido una zona de restricción en torno al foco. En los radios de 3 y 10 kilómetros existen siete explotaciones comerciales con censo, que no estaban incluidas en zonas de restricción anteriores.
Vacunación obligatoria en toda la comunidad
La Junta de Castilla y León ha decretado la obligatoriedad de la vacunación en todas las explotaciones avícolas de producción y reproducción que no sean de autoconsumo dentro de las zonas afectadas. La medida se extenderá a todas las granjas avícolas de la comunidad autónoma a partir del 1 de septiembre de 2026. El programa vacunal deberá incluir, como mínimo, dos dosis y garantizar niveles adecuados de inmunización.
Restricciones adicionales y vigilancia epidemiológica
Con el objetivo de reforzar el control de la enfermedad, la Administración autonómica ha delimitado una Zona de Restricción Adicional (ZRA) que engloba las unidades veterinarias afectadas y áreas colindantes consideradas de riesgo epidemiológico.
Dentro de esta zona se restringen los movimientos de aves de corral, que únicamente podrán realizarse con autorización previa de los Servicios Veterinarios Oficiales y tras superar controles sanitarios, de bioseguridad y vacunación. También se mantendrá una vigilancia epidemiológica intensiva y se ha suspendido temporalmente la venta directa y los circuitos cortos de comercialización de productos agroalimentarios.
Sin vínculo con los brotes de Valencia
Según la secuenciación parcial realizada por el Laboratorio Central de Veterinaria, el virus que circula en la provincia de Valladolid pertenece al genotipo VII.2, diferente del identificado en los focos detectados en Valencia, clasificado como genotipo VII.1.1. Este resultado refuerza la hipótesis de que no existe un vínculo epidemiológico entre ambos brotes.
El Ministerio de Agricultura recomienda reforzar las medidas de bioseguridad, la vigilancia en explotaciones avícolas y la notificación inmediata de cualquier sospecha de la enfermedad, además de mantener programas adecuados de vacunación para reducir el riesgo de propagación del virus.


