Las autoridades veterinarias de la Junta de Extremadura han comunicado el día de 2 de septiembre, un nuevo foco secundario de Brucelosis Bovina (BB) en una granja de bovino para producción de carne que estaba siendo investigada por estar vinculada epidemiológicamente con los focos notificados anteriormente. Se encuentra localizada en el municipio de Alburquerque, de la comarca de Badajoz Norte, en la provincia de Badajoz, muy próxima a la granja en la que se declaró el primer foco.
Se trata de una explotación con un censo de 1.973 animales, que a finales del pasado mes de julio se chequeó dentro del programa de vigilancia de brucelosis y se detectó en el Laboratorio Regional de Badajoz mediante la técnica de fijación de complemento la presencia de títulos elevados de anticuerpos frente a Brucella en 66 animales.
De forma inmediata, los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO) de la Junta de Extremadura procedieron a la inmovilización preventiva de la explotación y a ordenar el sacrificio de los animales positivos. Tras la confirmación Brucella abortus por parte del LCSA de Santa Fe, está previsto el vaciado sanitario de la explotación.
Los Servicios Veterinarios Oficiales de la Junta están poniendo en marcha las medidas de control en las explotaciones afectadas que establece la ley, en lo referente a las normas relativas a la prevención y el control de determinadas enfermedades de la lista. Incluyen la inmovilización y vaciado sanitario del establecimiento y todas las medidas adicionales de control, como la realización de la encuesta epidemiológica para tratar de identificar el origen de la infección y los contactos de riesgo, limpieza y desinfección, gestión del estiércol y el control de movimientos desde el establecimiento infectado para la búsqueda e investigación de cualquier establecimiento con vínculo epidemiológico para aplicar en los mismos las medidas oportunas, entre otras.
Además, continúa la investigación de una cuarta granja sospechosa de ganado de vacuno de reproducción para producción de carne, situada en el municipio de Alburquerque y vinculada epidemiológicamente con los focos hasta ahora confirmados, con un censo de 200 animales.
Además, se ha establecido una zona de vigilancia activa en el radio de 10 km alrededor de las granjas confirmadas y sospechosas, en la que se ha restringido el movimiento de animales de la especie bovina y de sus productos que pudieran vehicular la bacteria, con la realización de pruebas en animales, inspecciones clínicas y toma de muestras para completar la investigación epidemiológica y contribuir a la rápida detección de animales infectados (ver mapa). Prácticamente completadas las investigaciones en todas las granjas de dicho radio, no se han detectado granjas sospechosas adicionales por el momento.
También se están completando las investigaciones sobre sobre movimientos de animales de riesgo desde las granjas afectadas en el periodo de riesgo.
Se recuerda que la brucelosis bovina es una zoonosis, ya que puede afectar al ser humano, y está considerada como enfermedad de categoría B en la UE, como enfermedad de la lista que debe controlarse en todos los Estados miembros con el objetivo de erradicarla en toda la Unión. España cuenta con el estatus de país libre de la enfermedad desde el año 2022, por lo que resulta obligatorio adoptar las medidas precisas para lograr su rápido control y erradicación.
Por otro lado, con objeto de prevenir la posible diseminación de la enfermedad, se recomienda extremar las medidas de bioseguridad en todas las explotaciones de ganado vacuno y en el transporte de animales de esta especie.
Se recuerda la obligación de comunicar a los SVO de las CCAA sobre cualquier sospecha de enfermedad en nuestro país: la detección precoz resulta crítica para reducir el impacto en caso de entrada.
En el ganado bovino la enfermedad se caracteriza clínicamente por la presencia de abortos, retención de placenta o problemas reproductivos, orquitis, epididimitis y raramente artritis, con excreción de los microorganismos en las descargas uterinas y en la leche. La leche y productos lácteos de los animales infectados únicamente puede ir para consumo humano o animal tras el tratamiento térmico adecuado.
La enfermedad se transmite por contacto directo entre animales enfermos y sanos, por vía vertical de la madre a su descendencia, así como vías indirectas a través de fómites contaminados, especialmente los restos de abortos, placenta y anejos fetales. Incluso los vectores mecánicos tales como moscas, tábanos, etc., pueden extender la enfermedad entre explotaciones en una misma zona más o menos amplia dependiendo del nivel de infección.
Para más información relacionada con la enfermedad, incluidos los signos característicos, se puede encontrar en el siguiente enlace:
https://www.mapa.gob.es/es/ganaderia/temas/sanidad-animal-higiene-ganadera/sanidad-animal/enfermedades/brucelosis-bovina/brucelosis_bovina


