La Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) ha puesto en marcha el proceso de regularización de las bases y cuotas de los trabajadores autónomos que hayan estado dados de alta al menos un día durante 2024. Basándose en los datos proporcionados en la declaración de la renta correspondiente a ese ejercicio, presentada en 2025, se calcularán posibles diferencias en las cotizaciones que los autónomos deberían haber abonado en relación con los rendimientos obtenidos durante ese año.
Las primeras notificaciones están siendo enviadas a través del Sistema de Notificaciones Electrónicas de la Seguridad Social (NOTESS) y el procedimiento se desarrollará por etapas:
La primera fase, que es la que se acaba de iniciar, se dirige a quienes en 2024 cotizaron por encima de la base que les correspondería según sus rendimientos, pero que pueden mantener esta base por la que cotizaron ese año provisionalmente. El límite es el importe de su base de cotización a 31 de diciembre de 2022.
Estos autónomos recibirán una comunicación de trámite de audiencia que les permitirá mantener una base más alta. El plazo para responder será hasta el último día del mes siguiente al de la comunicación (si se recibe durante este mes de enero, se puede solicitar esta opción hasta el próximo 28 de febrero de 2026).
La segunda fase está programada para mediados de febrero de 2026. En esta etapa se iniciarán las notificaciones oficiales dirigidas tanto a quienes cotizaron por encima como por debajo de lo que les correspondía. También se incluirán situaciones especiales, como la falta de declaración del IRPF o en casos donde este se presente sin ingresos declarados bajo determinadas circunstancias.
En último lugar, está previsto notificar a los trabajadores autónomos, cuya base provisional se convierte automáticamente, en definitiva, bien porque su base provisional se encuentre entre la base mínima y máxima del tramo de rendimientos, o porque todo el periodo de alta del año 2024 es considerado no regularizable.
Clarificaciones sobre la tarifa plana
Uno de los aspectos que genera mayor confusión es la denominada “tarifa plana”. Si aplicaste esta modalidad en 2024, es importante distinguir que durante el primer año con cuota reducida (80 euros mensuales), no se realiza regularización alguna. Sin embargo, en el segundo año con prórroga, la TGSS puede efectuar revisiones para verificar que se siguen cumpliendo los requisitos establecidos. En caso de que los rendimientos netos anuales superen el Salario Mínimo Interprofesional (15.876 euros anuales para 2024), podrían exigirse los importes correspondientes no ingresados durante los meses afectados. Por ello, es fundamental revisar los datos y no asumir erróneamente que aplicar la tarifa plana implica estar exento de ajustes regulatorios.
Para cualquier duda al respecto acude a tu oficina de ASAJA provincial.


