La Junta de Castilla y León ha aprobado hoy un paquete de medidas para hacer frente a las consecuencias de la guerra en Oriente Medio, tales como el encarecimiento del petróleo, el gas y los insumos básicos, lo cual está incrementando los costes de producción para empresas y autónomos, agricultores, ganaderos y familias. La Administración autonómica ha señalado que estas ayudas podrían actualizarse según avance la duración e impacto de la guerra.
De los 286 millones de euros anunciados hay que restar 117,4 millones de euros de reducciones de fiscalidad autonómica, en aplicación del Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio del Gobierno; por lo tanto, la cifra de ayudas desde la Junta de Castilla y León sería de 169,7 millones de euros.
Dentro de las líneas de apoyo, se han adoptado medidas de financiación a los sectores empresariales. En concreto, para el sector agroganadero se verá reflejado mediante:
– Incremento de las cuantías destinadas al Instrumento Financiero del Plan Estratégico de la Política Agraria Común 2023-2027 en 6,4 millones de euros. Permitirá cerrar operaciones de préstamos garantizados con aval público y en condiciones ventajosas por importe de 40 millones de euros de préstamos.
– Incremento del porcentaje de bonificación para la contratación de seguros agrarios a titulares de explotaciones agrarias que tengan la consideración de joven agricultor, pasando del 10% actual al 25%.
A la espera de analizar las medidas por completo, cuando sean publicadas en BOCYL, ASAJA considera que es un presupuesto pequeño que difícilmente puede compensar las pérdidas que ya se están acumulando en el sector, por lo que espera que las ayudas sean complementadas próximamente.


