Las autoridades veterinarias de la Junta de Castilla y León han notificado hoy un nuevo foco de Enfermedad de Newcastle en una granja de gallinas ponedoras en el municipio de Olmedo (comarca de Olmedo), provincia de Valladolid, localizado en una zona próxima a la zona de vigilancia del foco nº 2026/9 detectado la semana pasada en el municipio de Íscar. El número total de focos de enfermedad de Newcastle notificados en la zona es de 6.

La granja, que se encontraba vacunada frente a la enfermedad, tiene un censo aproximado de 301.191 gallinas ponedoras y la sospecha se comunicó el 23 de junio tras la detección de una disminución de la puesta de huevos de un 5 % en una de las naves y un leve aumento de mortalidad.
Los SVO han adoptado inmediatamente las siguientes medidas, establecidas en el Reglamento Delegado (UE) 2020/687 de la Comisión Europea:
- Inmovilización inmediata de la granja afectada desde la fecha de sospecha.
- Realización de la encuesta epidemiológica con objeto de conocer el posible origen y granjas en riesgo por movimientos de personas y vehículos.
- Se está procediendo a realizar el vacío sanitario de la granja confirmada y la destrucción de cadáveres, pienso y demás materias contumaces que pudieran vehicular el virus en una planta de tratamiento autorizada.
- Establecimiento de una zona de restricción alrededor del foco. En los radios de 3 km y 10 km hay 13 explotaciones comerciales con censo, de las que 8 ya pertenecen a otras zonas de restricción de focos anteriores
La secuenciación parcial del virus realizada por el LCV de Algete muestra que el virus circulante en la provincia de Valladolid pertenece al genotipo VII.2, tratándose de un subtipo diferente al detectado en los focos de Valencia (genotipo VII.1.1), lo que corroboraría el descarte del vínculo epidemiológico entre ambos brotes.
Desde el MAPA se recomienda reforzar la vigilancia pasiva, tanto en granjas avícolas como en aves silvestres, notificando a los servicios veterinarios oficiales cualquier sospecha de enfermedad, así como reforzar las medidas de bioseguridad en las granjas avícolas, especialmente aquellas medidas destinadas a evitar el contacto con aves silvestres, incluyendo las medidas de profilaxis sanitaria, en particular la aplicación de adecuados programas de vacunación frente a la enfermedad. Aunque la vacuna no proteja al 100%, sí que reduce el riesgo de que las aves se infecten, así como reduce la cantidad de virus excretado en las aves vacunadas e infectadas, por lo que limita el riesgo de diseminación del virus a nuevas granjas.


