La Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo ha suprimido el único mecanismo de emergencia que permitía frenar el impuesto al carbono sobre los fertilizantes, lo que, de no ser frenado por los eurodiputados, encarecerá más este insumo, justo en un momento crítico para los agricultores, tal como denuncia ASAJA.
La Comisión de Medio Ambiente, Clima y Seguridad Alimentaria (ENVI) del Parlamento Europeo ha adoptado su informe sobre la revisión del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) y, lejos de reforzar la protección del sector, suprimió el artículo 27a, la única disposición que permitía suspender temporalmente el impuesto al carbono sobre los fertilizantes en situaciones de crisis.
Conviene explicar qué es el CBAM: en esencia, un impuesto que la Unión Europea aplica al carbono emitido en la fabricación de determinados productos importados, entre ellos los fertilizantes, para evitar la llamada «fuga de carbono» hacia países con menores exigencias ambientales. El problema es que grava un insumo imprescindible para producir alimentos, que acaba pagando el agricultor íntegramente.
El CBAM, sumado al régimen de derechos de emisión (ETS), supone un incremento inicial de 40€ por tonelada de fertilizante, coste que irá aumentando de forma progresiva hasta 2034. Según las estimaciones de ASAJA, este sobrecoste representa para el agricultor un aumento del 10% al 15% en el precio final de los insumos (ya por encima de los 800€/t), sumando un golpe total de hasta 100€ por hectárea.
La decisión es especialmente grave porque existían soluciones equilibradas que habrían protegido al agricultor sin renunciar a la descarbonización de la industria. La decisión evidencia además una clara incoherencia: mientras el Gobierno de España presenta en el ámbito nacional medidas a corto plazo para aliviar ese coste, sus propios eurodiputados respaldan esa medida en Bruselas. Una incoherencia en la que ASAJA no comparte el alineamiento del Gobierno con la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Teresa Ribera, en su negativa a suprimir los impuestos que gravan a los fertilizantes.
La votación, no obstante, no es definitiva: el Pleno del Parlamento Europeo tendrá una segunda oportunidad para rectificar. Por ello, desde ASAJA —junto a Copa-Cogeca— pedimos a los eurodiputados que aprovechen esa votación para restituir una salvaguarda necesaria y operativa para el sector.
Fuente: ASAJA nacional

