Jesús Jiménez García, ganadero y socio de Salamanca

79

Jesús ha elegido un pueblo charro, Pino de Tormes, para instalar su nuevo proyecto, una granja de perdices. En estos días salen de las instalaciones ya criadas las primeras aves, que se van repartiendo entre los cotos de caza que las demandan.

Jesús trabaja a caballo de Valladolid y Salamanca. En la primera provincia, en el pueblo de sus padres, Fresno el Viejo, tiene su agricultura, centrada en el cereal y las patatas. Pero como ahora vive con su familia en la provincia de Salamanca, ha elegido un pueblo charro, Pino de Tormes, para instalar su nuevo proyecto, una granja de perdices.

En estos días salen de las instalaciones ya criadas las primeras aves, que se van repartiendo en los diferentes cotos de caza que las demandan. De aquí a final de año la granja quedará prácticamente vacía, y habrá que acondicionarla y prepararla para la siguiente tanda de pollitos, que llegará en abril.

A parte de la inversión inicial, este tipo un tanto especial de ganadería exige una alimentación muy específica, además de un manejo y tratamientos preventivo zoosanitarios complejos. El pollito es especialmente delicado las primeras cinco semanas que pasa en la granja, en naves caldeadas para propiciar su crecimiento. Si todo va bien y el tiempo lo permite, transcurridos 40 días los animales irán a la zona de porche y voladeros, muy amplia, “porque cuanto más grande mejores destrezas adquiere la perdiz y será más parecida a una salvaje”, comenta Jesús. Para conseguir un animal de calidad Jesús opta por la genética autóctona, lo que encarece el pollito, pero es más valorado en el mercado.

El precio de venta final dependerá de la cantidad que se adquiera, es decir, no es igual para un coto que compra cincuenta que para otro que requiere un gran suministro. Pese a que la crisis se nota en todo, Jesús está bastante satisfecho con el proyecto. “Pienso que en nuestra región hay mercado porque el potencial de la caza está todavía por desarrollar, y puede generar riqueza en muchos pueblos”, apunta este emprendedor socio de ASAJA.

ADJUNTOS

Compartir