Jorge y Elsa Jiménez, helicicultores

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Jorge y Elsa son tío y sobrina y han apostado por la cría de caracoles, como medio de vida. Desde 2014, este tándem familiar vuelca todos sus esfuerzos en la granja de caracoles Hélix Serrota, ubicada en Pradosegar, una preciosa localidad del Valle Amblés (Ávila).

C.R./ Patricia G. Robledo

Jorge Jiménez, de 37 años, y Elsa Jiménez, de 22, son tío y sobrina y han apostado por la helicicultura, es decir, la cría de caracoles, como medio de vida. Desde 2014, este tándem familiar vuelca todos sus esfuerzos en la granja de caracoles Hélix Serrota, ubicada en Pradosegar, una preciosa localidad del Valle Amblés arropada por la sierra de la Serrota,  y situada a poco más de kilómetros de la capital.

La apuesta de Jorge por el campo, por su pueblo, llega cuando se queda en paro después de trabajar durante años en una gran superficie, que coincidió con el final de los estudios de Bachillerato de Elsa. Dicen que de las crisis surgen las oportunidades, y ellos lo tuvieron claro: emprender en su pueblo, en Pradosegar, al que se sienten muy ligados.

De la mano de los técnicos de ASAJA-Ávila, que les ayudaron desde el inicio del proyecto, Y así comienza su aventura con un ganado de lo más peculiar. A unos 1.200 metros de altura, Jorge y Elsa se dedican a mimar a cerca de medio millón de caracoles de la especie hélix aspersa, apostando por la crianza ecológica: alimentan a su peculiar ganado con un pienso compuesto de cereales y carbonato cálcico y con hierbas forrajeras.

En plena naturaleza, han creado unas instalaciones de 3.500 metros cuadrados, que combinan el aire libre con el resguardo de la intemperie, y la granja que crearon hace poco más de un año ya va tomando forma. 

El hélix aspersa es un manjar culinario muy apreciado por los amantes de los caracoles. Jorge Jiménez habla con pasión de este pequeño molusco, un producto que tradicionalmente se ha usado en la cocina casera de Levante, Cataluña, Castilla-La Mancha o Córdoba, y que en los últimos años ha ido escalando puestos hasta alcanzar el reconocimiento de la alta cocina.

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