José María Nogales Martín, agricultor

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“Mi padre era agricultor, y desde chaval siempre he estado echando una mano en el campo”. Así de claro lo tenía José María, de Autillo de Campos (Palencia), que asegura que nunca se le pasó por la cabeza otra profesión

C.R./ Sonia Arnuncio

“Mi padre era agricultor, no me gustaban los estudios, y desde chaval siempre he estado echando una mano en el campo”.  Así de claro lo tenía José María, que a los 21 años ya se había instalado junto a su hermano para hacerse cargo de la explotación familiar en Autillo de Campos (Palencia), y que asegura que “nunca se me pasó por la cabeza otra profesión”.

Es partidario de la rotación de cultivos –cultiva cebada, alfalfa, vezas y girasol- para el control de las plagas y las malas hierbas, así como de recuperar costumbres de antes como la de la quema controlada de rastrojos.  “Se presenta mejor cosecha que el año pasado, pero no tan buena como preveíamos por las malas hierbas y los hongos”.

José María reconoce que es un buen momento para los precios del cereal, pero se queja de que “los intermediarios  se quedan con el pedazo más grande de la tarta”. Cree que la solución sería la agrupación de productores para controlar los precios, pero explica que “en este sector nos falta unión para sacar rentabilidad a los productos, no somos gente de cooperativas, nos gusta ir a lo nuestro”.

Está casado y tiene un hijo, pero solo ve a su familia los fines de semana, ya que la casa familiar está en Valladolid, y de lunes a viernes se dedica al trabajo de la finca de Autillo. Al preguntarle si le gustaría que si hijo se dedicara el día de mañana al campo, contesta que no le importaría, pero que quiere ofrecerle otras posibilidades “bien remuneradas, porque esto lo va a tener cuando quiera, y estaría bien que siguiera otra generación”.

Sobre el futuro del campo, José María cree que es un sector que atraviesa ciclos  “el campo siempre va a existir, porque las personas y los animales tienen que comer, pero no son buenas esas fluctuaciones de precios tan grandes”, señala, y añade que los agricultores viven con incertidumbre estos momentos por el recorte en las subvenciones y la fuerte subida de precios de la maquinaria.

José María quiere finalizar con una reivindicación a las administraciones para que en su zona se haga una apuesta real por el regadío, con buenas infraestructuras. “Necesitamos un regadío no a pequeña escala, sino moderno y en cantidad, y eso se echa en falta aquí, en Tierra de Campos”.

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