El patrocinio deportivo, un medio para dar visibilidad a las marcas

CAMPO REGIONAL / Teresa S. Nieto

La camiseta del equipo de La Granja.

Llamativa es la camiseta de la segunda equipación del Club Deportivo Guijuelo, Salamanca, con estampado de lonchas de jamón, y no se queda atrás la elegida por el del segoviano La Granja y su guiso de judiones, con trozos de chorizo y morcilla incluidos. Quizás estos sean los ejemplos más llamativos de patrocinios deportivos promovidos por empresas o sellos alimentarios de Castilla y León, aunque no son los únicos en una comunidad autónoma en la que el sector agroalimentario es de los más pujantes.

Ahí está el Valladolid Rugby Asociación Club VRAC Quesos Entrepinares, desde hace bastantes temporadas dando nombre a uno de los equipos punteros del rugby español. O el Club de Baloncesto Ciudad de Valladolid, ahora Carramimbre por las bodegas de Peñafiel que contribuyen a su sostenimiento. Igual caso es el de Chocolates La Trapa, de Palencia, hasta hace dos temporadas conocido por su anterior patrocinador, también comestible, Quesos Cerrato. O la cooperativa de frutas Cofrubi, apoyando el fútbol y el atletismo del Bierzo.

En algunos casos se trata de copatrocinios, compartidos por varias pequeñas empresas; en otras son patrocinios únicos que rebautizan a los equipos con el nombre de la empresa en cuestión, dando una buena visibilidad de las marcas, ya que ocupan un lugar considerable en páginas de periódicos e informativos. “Tratamos de citar esos nombres completos, porque que los patrocinios son esenciales. Aunque no siempre puedes porque son nombres tan largos que a veces se te acaba la noticia”, comenta Juan Carlos Díaz, periodista deportivo en el Centro Territorial de TVE.

La ya famosa equipación del Guijuelo.

Más allá de la anécdota y de que camisetas como la del Guijuelo hayan sido objeto de coleccionistas por su rareza, el patrocinio es esencial para el sostenimiento del deporte. “Las otras dos fuentes de financiación de los equipos son los apoyos de la administración, muy escasos, y las cuotas de los socios”, apunta Gerardo García Alaguero, presidente de AFEDECYL, que agrupa a las federaciones deportivas de la Comunidad Autónoma.

Para Gerardo García, el patrocinio deportivo es una alternativa muy atractiva para las empresas, “y no solo para las pocas que hay grandes, también para las medianas o pequeñas, muchas de ellas agroalimentarias, que son las que predominan en Castilla y León. Socialmente es muy positivo que sus marcas se asocien con la actividad deportiva y a la escala de valores que promueve el deporte”. El responsable del colectivo subraya que “el nivel de los deportistas de Castilla y León es muy bueno, pero si no hay recursos no puedes mantenerte en la competición, por lo que es urgente contar con una ley de mecenazgo que favorezca y beneficie a las empresas que se animen a promover el deporte”.

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