Perros que saben mucho de campo

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Un animal siempre unido al trabajo del agricultor y ganadero

CAMPO REGIONAL / Teresa S.N.

A los pies del agricultor, en la cabina del tractor; en la nave, con un ojo pendiente por si pasa algo fuera de lo acostumbrado o asoma algún intruso, o sesteando cuando no hay movimiento. El perro, grande, mediano o pequeño, a veces de raza pero la mayoría mestizo, forma parte del paisaje en la explotación agrícola o ganadera.

Una buena parte de las razas de perros que hoy se conocen fueran desarrolladas originalmente para perfilar perros de granja, perros de trabajo. Una de las funciones más conocidas que desempeñan es el pastoreo, un trabajo nada fácil para el que no vale cualquier can: dicen los escoceses que un perro necesita un año por cada pata para encarrilar correctamente sus instintos a base de formación y recompensas. En Inglaterra hay devoción por el border collie, inteligente guía de ovejas; en Alemania, es muy popular el perro pastor alemán; en España, sin duda, el mastín. Otra función importante es la que desempeña el perro guardián, y también el que previene plagas, el ‘ratonero’. De todas formas, la mayoría de los perros son polivalentes, y no es la menor de sus cualidades la de ofrecer compañía al agricultor y al ganadero en las largas jornadas en las que está solo. “El perro de campo de hoy es muy diferente al de antaño. Es vacunado, microchipado, va con collar… está tan cuidado o más que el de ciudad, porque es más libre y no tiene que estar pendiente del reloj para poder salir a la calle y correr” dice José María Llorente, veterinario y gerente de ASAJA-Segovia. El can, a cambio, ofrece su fidelidad. Porque el perro no tiene un mal día: siempre está dispuesto a correr por el campo siguiendo tu silbido.

Pie de foto: En las fotografías, algunos perros de nuestros agricultores y ganaderos.

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