La Asociación Agraria – Jóvenes Agricultores (ASAJA) valora positivamente la adopción por parte del Consejo de la Unión Europea del acuerdo alcanzado en trílogos sobre el Reglamento de Nuevas Técnicas Genómicas (NTGs), un paso decisivo tras más de una década de debate en las instituciones europeas.
Desde ASAJA se considera que este acuerdo supone un avance relevante al consolidar un enfoque basado en la ciencia y en la proporcionalidad. En particular, la organización destaca que las plantas obtenidas mediante NTG tipo 1, indistinguibles de las variedades convencionales, serán reguladas como tales, aportando seguridad jurídica tanto a agricultores como a obtentores.
En un contexto marcado por el impacto creciente del cambio climático, la presión de plagas y enfermedades, así como la reducción de herramientas fitosanitarias disponibles, ASAJA subraya la importancia de facilitar el acceso a la innovación. Las nuevas técnicas de mejora genética permitirán desarrollar variedades más resistentes a la sequía, al estrés térmico y a otros factores adversos, contribuyendo a la viabilidad de las explotaciones.
“Los agricultores necesitan herramientas, no más obstáculos. Las Nuevas Técnicas Genómicas son clave para garantizar la rentabilidad de las explotaciones y la seguridad alimentaria en Europa”, ha señalado Pedro Barato, presidente de ASAJA Nacional. “Europa no puede seguir perdiendo competitividad frente a terceros países por retrasos regulatorios injustificados”, ha añadido.
ASAJA insiste en que este acuerdo envía una señal clara, pero advierte de que sus beneficios solo se materializarán si el Parlamento Europeo actúa con responsabilidad y celeridad en la fase final del procedimiento. La organización recuerda que el desarrollo de nuevas variedades requiere entre 8 y 10 años, por lo que resulta imprescindible contar con un marco regulatorio estable y previsible cuanto antes.
Fuente: ASAJA nacional


