Salamanca, 9 de marzo de 2026| Las abundantes precipitaciones registradas en los primeros meses del año están complicando seriamente las labores agrícolas en la provincia de Salamanca y amenazan el normal desarrollo de las siembras de primavera. Desde ASAJA Salamanca se advierte de que la saturación de los suelos está impidiendo la entrada de maquinaria en muchas parcelas y puede comprometer tanto la planificación de cultivos como el cumplimiento de determinados requisitos de la PAC.
Según los datos de pluviometría registrados en la estación de Matacán, en lo que va de año ya se han acumulado 157,7 litros por metro cuadrado:
- Enero: 66,4 l/m²
- Febrero: 71,2 l/m²
- Marzo (hasta la fecha): 20,1 l/m²
Esta cifra supone cerca del 40 % de la precipitación media anual.
Dificultades para sembrar y trabajar el campo
Las intensas lluvias están provocando situaciones complicadas en numerosas explotaciones. Muchas siembras de invierno no pudieron realizarse en tiempo y forma, quedando parcelas sin sembrar de cereal grano, forrajes o leguminosas.
A día de hoy, incluso en marzo de 2026, todavía quedan parcelas de maíz, remolacha o patata de la campaña anterior sin cosechar, debido a la imposibilidad de entrar con maquinaria pesada.
El exceso de humedad está generando además barro y encharcamientos que impiden trabajar las tierras, con tractores que patinan o quedan atascados al intentar acceder a las parcelas.
Incertidumbre en las siembras de primavera y en los ecorregímenes
Trabajar sobre suelos saturados de agua puede provocar compactación del terreno y formación de roderas, lo que reduce la aireación y dificulta
el drenaje natural del suelo. Estas condiciones afectan directamente al desarrollo de los cultivos y favorecen la aparición de enfermedades y podredumbres.
En cultivos como la remolacha, por ejemplo, la compactación del suelo en las roderas puede provocar deformaciones en la raíz, con la consiguiente pérdida de rendimiento.
En el secano de las comarcas de Salamanca donde tradicionalmente se siembra garbanzo, podría haber dificultades para cumplir el mínimo del 2,5 % de leguminosas exigido por el ecorregimen de mejorantes, debido a la imposibilidad de sembrar en muchas parcelas.
No obstante, siempre existe la opción de acogerse al ecorregimen P5 mediante la siembra de girasol, alternativa que incluso puede resultar más interesante en explotaciones superiores a 70 hectáreas.
Desde ASAJA Salamanca se plantea además que, en caso de persistir esta situación, podría valorarse la eliminación del requisito de leguminosas en la comarca, aunque habrá que analizar si la normativa lo permite.
En el resto de las comarcas —Peñaranda, La Fuente de San Esteban y Alba de Tormes— habrá que esperar a la evolución del tiempo en las próximas semanas. En estas zonas es habitual sembrar vezas, guisantes o incluso alfalfa para cumplir con el requisito de leguminosas, pero todo dependerá de si las condiciones del terreno permiten finalmente la siembra, especialmente en el caso del girasol.
Los agricultores miran ahora al mes de abril con preocupación. Si continúan las lluvias, la campaña de siembras de primavera podría verse seriamente comprometida.
Desde ASAJA Salamanca se seguirá evaluando la situación y trasladando a las administraciones la necesidad de flexibilidad en la aplicación de la normativa si las condiciones meteorológicas continúan impidiendo el normal desarrollo de la campaña.

