El riesgo de no nascencia no se contempla en regadío, y otras producciones, como la colza, tienen dificultades para recibir el apoyo de la administración.

Las pésimas condiciones en las que avanza la sementera en Castilla y León, tras una prolongada e dramática sequía, sigue manteniendo la alerta en el sector agrario y ganadero. Aunque las administraciones se escudan en la necesidad de asegurar como única herramienta de defensa posible, lo cierto es que en situaciones extremas como la presente quedan a descubierto las carencias del sistema de aseguramiento. Así, estos días comienza a constatarse la nula o pésima nascencia en los cultivos que se sembraron a principios del otoño, como puede ser la colza, una producción que había despuntado en los últimos años como una alternativa con proyección para la agricultura de Castilla y León, y que por desgracia está retrocediendo estas dos campañas a pasos agigantados.

ASAJA denuncia además un problema añadido: que la inmensa mayoría de las explotaciones de cultivos como la colza o la camelina, se quedan fuera de la subvención de la Junta al seguro. Al suscribirse el seguro separadamente del cereal –precisamente la semana pasada cerró el plazo del seguro de rendimientos para el cultivo de la colza en secano– se trata de superficies más pequeñas que no pueden beneficiarse del apoyo al seguro que concede la Consejería. ASAJA ha reclamado a la administración que corrija este punto, ya que se excluye injustamente a la colza, y más en un año como el presente en el que la nascencia está resultando catastrófica.

Por otra parte, ASAJA está presionando a las administraciones competentes, así como a Agroseguro, para que se estudien e introduzcan cambios en los seguros de cultivos en regadío. Para ellos no existe la posibilidad de no nascencia, puesto que se sobreentendía que el riego garantizaba el correcto nacimiento. Pero, tras esta brutal sequía, ASAJA entiende que habría que reconsiderar este supuesto, ya que por desgracia hoy la nascencia en regadío no está en mano de los cultivadores.

Fotografía: A dos meses y medio desde la siembra, este es el pobre aspecto de la colza en el Cerrato palentino.

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