Competitividad también en política
Cualquiera que se sube a un atril a hablar de agricultura, sepa mucho, poco o nada, suelta eso de que “el sector agrario tiene que ser más competitivo”. Creo que esos políticos y expertos deberían trasladarse el consejo a sí mismos: ¿son ellos competitivos? ¿su trayectoria política ha sido competitiva y productiva para el conjunto de España y para los españoles? ¿o solo han sido productivos para sí mismos?
San Isidro, en su peana, acumula polvo y olvido
Con todas sus ventajas administrativas, en Francia se calcula que más de un 14 por ciento de los agricultores y ganaderos se verán obligados a abandonar su actividad por culpa de la crisis actual. En España es muy posible que esa cifra se pueda duplicar.
La suerte está echada
Con el cereal bien planteado, aunque hasta que no se recoja la cosecha no podremos estar tranquilos, es más importante que nunca garantizar producciones. Lo de los precios, como siempre, será lo más difícil.
Demasiada paciencia tienen nuestros jóvenes
En la España de los cinco millones de parados y de los salarios precarios, tenernos a los jóvenes del campo a medio gas (o quizás gaseados). Las bondades que iba a traer el Programa de Desarrollo Rural de la nueva PAC, para los jóvenes que desean incorporarse al sector, se han convertido en todo un fiasco.
Promesas y realidades sobre los jóvenes
Con tanta promesa hueca y tanto retraso, los jóvenes que hace un año lo cogieron con tanta ilusión y que a menudo se pasan por las oficinas de ASAJA a preguntar “qué hay de lo mío” poco a poco se irán desanimando y pondrán a caer de un burro a los políticos.
Francia nos chulea, ahora con la patata
El mercado nacional está totalmente copado por la patata francesa de invierno, que se está vendiendo por debajo de los 30 céntimos de euro el kilo. Un precio increíble porque la patata temprana nacional llega a un precio de coste mínimo de 35 céntimos el kilo. Más increíble todavía si pensamos que a los agricultores franceses se las pagaron en torno a los 40 céntimos por kilo, y a ello habría que sumar los costes de conservación.
La apicultura profesional
La administración ha de proteger nuestra miel de la competencia desleal que llega de fuera, aplicar una fiscalidad adecuada, y considerar al sector apícola como “sector prioritario”, que ahora no lo es.
Indignación por los bajos precios del ovino
Los ganaderos se desesperan, y con razón, pensando que al mismo precio que ahora se vendían los lechazos hace treinta años.
Una lucha desigual
La estrategia está clara: primero se debilita al sector productor, hundiendo los precios y trayendo materia prima de fuera, y luego se acaba con la industria agroalimentaria del país. Primero cae el ganadero; segundo, la industria. Así funciona una deslocalización en toda regla.
Profesional no es solo un título
La profesionalidad es un título que no puede concederte ni la Consejería, ni el Ministerio ni el mismísimo Comisario europeo de Agricultura. Ser profesional de la agricultura y la ganadería es una carrera de fondo que requiere tiempo, trabajo y también cualidades que no aparecen en el boletín oficial.
Las mujeres del campo son funcionarias
Mujeres profesionales a pie de granja o de tractor no habrá pero funcionarias dedicadas al campo: TODAS
La segunda oportunidad
La mayoría de nosotros somos nuestro propio jefe y nuestro propio obrero, estamos acostumbrados a trabajar solos y a veces arriesgamos más de la cuenta. Por desgracia en la vida muchas veces no hay, como decía aquel programa de la televisión, “una segunda oportunidad”. La prevención de riesgos es vital.







